Yo también
estuve ahí.
Abría Instagram, miraba los perfiles de otras profesionales, veía sus agendas llenas y pensaba: "¿Qué saben ellas que yo no sé?"
Publicaba con cuidado. Nadie escribía. Hacía fotos de mis trabajos. El teléfono, en silencio.
"El problema no era mi trabajo.
Era que nadie sabía cómo contratarme."
Estudié qué hacían las cuentas que llenaban su agenda. Probé. Y encontré un patrón que se repetía siempre.
Ese patrón es la base de Agenda Llena.